Powerade nos ayuda en la temporada de verano con estos consejos de hidratación
- La sed es la necesidad o deseo natural de beber, originada por la disminución del agua contenida en los tejidos.
En condiciones habituales, la sed es una buena señal para anunciar grados más o menos importantes de disminución de la hidratación, pero cuando se pierde mucho lÃquido, como durante la realización de ejercicio fÃsico prolongado y/o intenso, la desaparición de la sed no significa que el organismo haya alcanzado el estado de equilibrio entre las pérdidas y ganancias de agua (euhidratación): el deportista puede dejar de beber sin haber completado su rehidratación (recuperación del agua perdida hasta conseguir su normalización en el organismo).
- La sed no es un indicador fiable de la necesidad de lÃquidos del cuerpo, y es por lo que deben fomentarse unas pautas correctas de hidratación que acompañen al resto de la dieta diaria (adaptándose a las necesidades individuales) y formen parte del programa de entrenamiento (“entrenamiento invisibleâ€).
- La mayor cantidad de agua se almacena en el músculo (72% de su peso es agua), conteniendo en cambio el tejido graso una proporción bastante menor. Aproximadamente el 80% de la energÃa producida para la contracción muscular se libera en forma de calor. Nuestro organismo debe eliminar esa gran cantidad de calor para que no se produzca un aumento de la temperatura corporal, que tendrÃa consecuencias muy negativas para la salud, por lo que debe recurrir al mecanismo de la sudoración, que al mismo tiempo que “enfrÃa†el cuerpo, provoca una importante pérdida de lÃquidos. La termorregulación y el equilibrio de lÃquidos son factores fundamentales en el rendimiento deportivo.
- La deshidratación es la pérdida dinámica de lÃquido corporal debida al sudor a lo largo de un ejercicio fÃsico sin reposición de lÃquidos, o cuando la reposición no compensa la cantidad perdida.
La deshidratación tiene un impacto negativo sobre la salud y sobre el rendimiento fÃsico: perjudica la capacidad de realizar tanto esfuerzos de alta intensidad a corto plazo como esfuerzos prolongados.
La deshidratación puede producirse por:
1) el esfuerzo fÃsico intenso (deshidratación involuntaria),
2) restricción de lÃquidos antes y/o durante la actividad fÃsica,
3) exposición a un ambiente caluroso y húmedo (por ejemplo, saunas),
4) uso de diuréticos.
- Los electrolitos son partÃculas que ayudan a regular el equilibrio de los lÃquidos del organismo. Están en el plasma (parte lÃquida de la sangre) y en el sudor, en cantidades diferentes. Los más importantes son el sodio, cloro y potasio. Si no hay suficientes electrolitos se pueden producir sÃntomas de deficiencia, como calambres musculares, debilidad y apatÃa. El sudor secretado en la superficie de la piel contiene una gran variedad de electrolitos, siendo significativa la pérdida de alguno de ellos (sobre todo el sodio) cuando se producen grandes volúmenes de sudor.
El grado de sudoración depende de multitud de factores de carácter principalmente externos, como la duración e intensidad de la actividad fÃsica, la temperatura y humedad ambientales, la vestimenta utilizada, etc.
- Una bebida deportiva o para el deportista es una bebida especialmente diseñada para personas que realizan gran esfuerzo fÃsico y con un intenso desgaste muscular. Estas bebidas presentan una composición especÃfica para conseguir una rápida absorción de agua y electrolitos, revenir la fatiga, siendo tres sus objetivos fundamentales:
1) aportar hidratos de carbono que mantengan una concentración adecuada de glucosa en sangre y retrasen el agotamiento de los depósitos de glucógeno,
2) reposición de electrolitos sobre todo del sodio,
3) reposición hÃdrica para evitar la deshidratación.
- El sodio es el electrolito que se pierde en mayor cantidad con el sudor. Cuando se añade a las bebidas deportivas cumple tres funciones: mejorar, junto con cierta cantidad de azúcar, la absorción de los lÃquidos, mantener el estÃmulo de la sed y favorecer la retención de lÃquidos a nivel renal.
También acelera la absorción de los hidratos de carbono y mejora el sabor de la bebida. Los hidratos de carbono son un aporte de energÃa para el músculo, y retrasan la aparición de fatiga, sobre todo en los ejercicios de larga duración. También permiten una absorción más rápida del agua y del sodio.
- Las bebidas para deportistas tienen muy buen sabor, por lo que se consumen con más facilidad que el agua sola.
Este tipo de preparados, especialmente adaptados, ayudan a solucionar problemas especÃficos para que se pueda alcanzar un balance nutricional óptimo. Los efectos beneficiosos no están limitados sólo a deportistas que realizan un ejercicio muscular regular e intenso, sino también a aquellas personas que por sus trabajos hacen esfuerzos importantes o en condiciones adversas, y a aquellas personas que durante su tiempo de ocio hacen ejercicio fÃsico y entrenan.
- Es muy importante estar bien hidratado durante todo el dÃa. Como valor aproximado y teórico, se admite la necesidad de ingerir 1 litro de lÃquido por cada 1.000 kcal consumidas, siendo muy importante que ese consumo se lleve a cabo mediante una distribución adecuada. AsÃ, debe ser una norma básica consumir agua o una bebida para el deportista a lo largo de todo el dÃa y, en lo que se refiere al entrenamiento tanto antes, como durante y después del mismo. Para llegar a los niveles adecuados de consumo de lÃquidos es necesario adquirir unos hábitos determinados.
- Antes del ejercicio:
Se recomienda una ingesta de unos 400-600 ml de agua o bebida deportiva 1-2 h antes del ejercicio para comenzar la actividad con una hidratación adecuada. Esto permite un menor aumento de la temperatura central corporal del deportista y disminuye la percepción del esfuerzo. Si se consume una bebida con hidratos de carbono (bebida deportiva) estos ayudan a llenar completamente los depósitos de glucógeno del músculo.
- Durante el ejercicio:
Los deportistas deben empezar a beber pronto, y a intervalos regulares con el fin de consumir los lÃquidos a un ritmo que permita reponer el agua y los electrolitos perdidos por la sudoración y a mantener los niveles de glucosa en sangre.
Alcanzar un equilibrio hÃdrico no siempre es posible, porque la cantidad de sudor excretado puede superar la máxima capacidad de vaciamiento gástrico.
- Después del ejercicio:
La reposición de lÃquidos después del ejercicio es fundamental para la adecuada recuperación del deportista y debe iniciarse tan pronto como sea posible.
Una manera práctica de determinar la cantidad de lÃquidos que hay que reponer es que el deportista se pese antes y después de entrenar: la diferencia entre ambos pesos señala el lÃquido perdido, y por tanto, el que hay que consumir para rehidratarse de forma correcta.
Tras ejercicios de larga duración se aconseja una bebida que tenga sodio, lo que permite aumentar la retención de lÃquidos y suministra el electrolito eliminado por el sudor. También deben administrase hidratos de carbono para reponer de forma rápida los depósitos de glucógeno muscular, gastados durante el esfuerzo.
- 1.- Los lÃquidos, sea cual sea su temperatura, siempre tienen efectos positivos, aunque las bebidas frescas son más apetecibles en el transcurso de las carreras de larga duración, sobre todo si se realizan en ambiente caluroso.
2.- Es muy importante conseguir y mantener un buen estado de hidratación previo a la competición, pero esto no sustituye la toma de lÃquidos durante la misma, para evitar la deshidratación y la hipertermia.
3.- Las molestias digestivas ocasionadas por la toma abundante de lÃquidos durante la competición se pueden evitar ingiriéndolas durante los entrenamientos, para habituarse.
4.- No se recomienda la ingesta de bebidas con graduación alcohólica durante la práctica deportiva.
- El deportista de élite, debido a la necesidad de competir, se desplaza por todo el mundo en largos viajes, con los consiguientes cambios horarios que pueden provocar alteraciones importantes en los ritmos biológicos endógenos y exógenos, dando lugar a una serie de sÃntomas, como falta de sueño, irritabilidad, pérdida del apetito, fatiga, mareos y trastornos gastrointestinales: este proceso se conoce con el nombre de “jet-lagâ€.
La aclimatación es el procedimiento por el cual un organismo se adapta fisiológicamente a los cambios que se producen en su medio ambiente, y que en general tienen relación directa con el clima. En los casos en los que las condiciones ambientales son adversas, con una elevada temperatura y un alto grado de humedad, lo que se persigue con la aclimatación es que el organismo optimice sus mecanismos principales de refrigeración para que tolere mejor el estrés térmico que se produce durante el ejercicio en este ambiente.
- Cuando un deportista se adapta al calor y a la humedad aumenta la producción de sudor, consiguiéndose asà que la temperatura corporal no suba en exceso. Es importante que los deportistas aclimatados sepan que deben tener mucho cuidado con la hidratación ya que, por un fenómeno de compensación y de mantenimiento de la temperatura corporal, pierden más lÃquido por el sudor que los deportistas no aclimatados.
Además, por efecto de la adaptación se produce un claro adelanto en la producción del sudor, que comienza a generarse a temperaturas corporales inferiores a las de los sujetos no aclimatados. Este sudor posee una menor concentración de sales minerales por lo que sus pérdidas son menores.
El tiempo necesario para aclimatarse de forma correcta está entre una y dos semanas, dependiendo de la capacidad individual de cada deportista. Durante este perÃodo se recomienda realizar los entrenamientos más intensos a primera o última hora de la jornada. Posteriormente, se irán introduciendo poco a poco estos ritmos de entrenamientos a diferentes horas del dÃa.
- Existen varias formas de atenuar los efectos negativos de la práctica de ejercicio en ambientes extremos. Una de ellas, y quizás la más importante, es la realización de una buena dieta, y llevar pautas de hidratación correctas durante todo el dÃa.
Cuando el ejercicio tiene lugar en un ambiente de frÃo intenso, la mayor parte del calor corporal se pierde por radiación y convección. Fisiológicamente existen principalmente dos respuestas para minimizar los efectos de la hipotermia (disminución de la temperatura corporal central) y son la contracción muscular por temblor involuntario (tiritar) y la vasoconstricción periférica, disminuyendo el flujo sanguÃneo de la piel. También se producen adaptaciones de la frecuencia cardiaca (bradicardia) y de la ventilación. Los deportistas también se pueden aclimatar y comenzar a temblar a temperaturas más bajas. A su vez mantienen una vasodilatación periférica intermitente que permite un mayor calentamiento de las extremidades.
Ante estas condiciones climáticas de frÃo y aire seco (que suele acompañar a las temperaturas bajas) la pérdida de lÃquidos es mayor, por lo que realizar una correcta hidratación es de vital importancia. Resulta fundamental incidir en este tema, ya que al no existir una transpiración visible, el deportista no es capaz de reconocer las pérdidas y, por lo tanto, tampoco realiza una adecuada reposición.
La aparición de vasoconstricción como mecanismo adaptativo reduce los niveles de ácidos grasos libres, aumentándose la utilización de carbohidratos como fuente energética, por lo que es fundamental realizar una dieta adecuada en la que se debe hacer especial hincapié en la toma de hidratos de carbono.
- Quien quiere optimizar su salud y su rendimiento deportivo debe alimentarse bien, para estar bien nutrido, y debe hidratarse de forma apropiada con la bebida correcta.
Es importante comer gran variedad de alimentos, en cantidades adecuadas, y beber lÃquidos antes, durante y después del esfuerzo fÃsico.
Si quieres saber más, tienes toda la información que necesitas en la GuÃa Alimentación, Nutrición e Hidratación en el Deporte que ha editado el Consejo Superior de Deportes con la colaboración de Powerade. La puedes solicitar en: asuntoscientificos@eur.ko.com













